Gracias!

sábado, 16 de octubre de 2010


Antes de conocerte el mundo era plano, aunque lo discuta usted, señor Galilei.
Y me cansé de besar ranas en vano, el príncipe azul jamás lo encontré.
Y así llegaste tú, devolviéndome la fe, sin poemas y sin flores, con defectos, con errores, pero en pie. La vida es una colección de recuerdos, pero a nada como tú recuerdo tan bien. De la redondez de tus labios, al olor de tu pelo, al color de tu piel. No pienses que te irás y me voy a resignar. Eres lo mejor que me ha pasado, entre lo mundano y lo sagrado, y aún más. Y siento algo en ti, algo entre los dos que me hace insistir cuando miro en tus pupilas. Sé que Dios no dejó de existir.