Me divierte esto de confesar cosas locas por acá, no sé.
Ahora así, de la nada, te enterás que La Mole Moli saca un perfume, ¿y? ¿Creés que yo lo voy a comprar? ¡NO! Si me decís que BUE, R. L. Stine -el mejor escritor del mundo y que provoca en mí una seria y grave adicción al leer sus libros- saca su perfume, ¡LO COMPRO CON LOS OJOS CERRADOS! Yo sé que es loco que un escritor se empecine en hacer un perfume, pero... como veo esto, ¡¿vos le comprarías una "fragancia" a La Mole ?!
Susana Giménez promociona, todos los domingos en su super programa re glam la marca de los cosméticos que usa. ¡No me jodas Su! ¿Vos vas a usar productos AVON? O sea, los que venden en rivadavia en la calle. Si querés hacerte "del pueblo" inventate algo más creíble, todos sabemos que usas Givenchy, Chanel, Yves Saint Laurent... Yo te banco pero... ¡es malo mentir!
Twitter aumenta el ego de muchas pendejas que piensan que a personas como a mí o a vos que estás leyendo esto, le importan lo que están haciéndo. "Me voy a comer, chau gente" Y digo no, ¿a mí que /&%$·/$% me importa? ¡Es que sí, hombre! Decime en qué me modifica a mí ver que una chica me cuenta que me va a comer/dormir/ver a harry potter/bañarse.
Si hay algo que me decepcionó mucho en esta vida fue jugar el juego "La tumba de la momia", sí, nunca se lo compren. Encima que cuesta un huevo y mitad de otro, es una garcha. Es el autentico y pedorro juego de la oca pero con dibujitos mal echos de momias y toda la bola. Y, para rematarla, creés que está re bueno y la diversión se termina cuando acabás de romper un "yeso" que te viene para sacar unas piezas de plástico feas que simulan ser "oro". Además que tardás una hora aproximadamente en sacar cada muñequito. "Excava, diviértete, ¡devela el misterio!" Un bodrio.
Cuando era chiquita no teníamos internet, en realidad sí, pero nuestros recursos de informática se centraban en una computadora Windows 98 que, bajo mi poca sabiduría, se quedaba tildada la mayoría del tiempo. Después de pedir desconsoladamente tener una cuenta de mail logré mi objetivo y, como una campesina en el medio de la ciudad, con toda mi emoción llamé a cada una de mis compañeras para pedirle sus mails. Llamé a Sol, y me pasó su mail que decía algo así como "sol_dor", pero claro... ¿tenía idea de qué era el "_"? encima por teléfono. Agregué lo siguiente: solBIENBAJOdor@... sí gente, la pendeja jamás se conectaba.
Con la inocencia que me caracterizaba no conocía ciertas palabras "re locas, re guarangas" que todos decían. Y se dió una época del: xxxxx@hotpajapajapaja, sí, yo agregaba el xxxxx@hotpajapajapaja, éste tampoco se conectaba.
En la época del mundial 2006 no poseía conocimientos acerca del fútbol. Pensaba que "Cambiasso" no era el jugador, era "pasarle la pelota al otro jugador". En el medio del gimnacio yo, fiel ignorante, gritando "¡Cambiasso, Cambiasso! Con razón todos me miraban mal che.
DejasteS, sufristeS, cambiasteS, llorasteS, pasasteS, vivisteS, sentisteS, trajisteS, hicisteS. Sí chabito/compadre/viejo/loco/amigo/flaco, va sin S, ¡entelo de una buena vez!
Me estoy alterando, en el twitter me aparece la foto de un huevito solitario y frívolo en un fondo color bordó. Para colmo no puedo cambiar la foto por alguna más pasable, ¡pero no! El huevito me persigue.
Estaba (estoy) escuchando al genial/increíble/maravilloso/excelente/demasiado bueno para ser verdad/fuera de este mundo/fantabuloso/abracadabrante/desconcertante/sorprendente/alucinante/asombroso/ impresionante/sensacional disco de Gustavo Cerati. Pero tengo un problema, cuando estoy con alguien y le cuento con toda la onda lo que me produce escuchar su música la gente no lo llega a entender, porque no lo sienten y a mí me pone nerviosa esas reacciones insulsas a tan buen comentario mío que me re esmero en decir.