
Lo peor de todo es verte y sentir ganas de comerte la boca, no saber como afrontar esta realidad que es tan distinta a la que quisiera vivir. No puedo alejarme de vos y me resigné a dejarte ir, no puedo, hice tantas cosas para alejarme de vos o tal vez no hice nada porque soy terca y sigo pensando que sos todo lo que necesito. TANTO, que necesito tenerte ahí cerca, al menos para saludarte, hablar un momento o simplemente mirarte.