Gracias!

jueves, 12 de agosto de 2010


Cada vez que te veo alejarte me arrodillo y rezo para que vuelvas, qué ingenua, qué tonta, te tengo allí, no puedo dejarte ir, ¿O sí? ¿Debo olvidarte? ¿Necesito olvidarte para seguir viviendo o en verdad eres mi complemento? Aunque cueste, aunque sufra un rechazo, aunque me digas NO, esta vez iré a buscarte yo misma-