Gracias!

jueves, 22 de julio de 2010












Podría mentir y decir que no sos lo que esperaba. También puedo fingir y hacer como que no me interesas. O podría también reprocharte todo lo que me lastimaste en el pasado, o por qué no, hacerte saber que por eso mismo hoy estamos cercanos, pero a la vez lejanos. Debería también aprovechar y hacerte saber que me haces bien, que por eso te perdoné, que tus te quiero me dejan crecer y las peleas me hacen caer. Podría decirte que no soy nada si no te tengo cerca, que te quiero hasta el infinito, pero... ¿no sería mucho? Tal vez lo que tengo que hacer es tenerte cerca, pero no demostrarte todo, para que vos te sigas esforzando por ganarte mi amor. Tal vez lo mejor sea seguir de largo y demostrarte que no soy tan frágil, pero aún así volvería a caer como siempre. Me estancaría como lo hago de costumbre, pero de todos modos salgo ilesa gracias a esa frase "tranquila Rocío ya vas a conseguirlo", y aunque esto me hace continuar no olvido que son todas mentiras, no olvido que una vez más al "llegar a la meta" me engañaron y hay que seguir cinco o seis kilómetros más y es ahí donde digo ¡basta! y vuelvo para atrás como una boluda cuando se que falta más para irme que para llegar ¿No nos pasa eso? ¿no nos pasa que queremos tanto algo, la peleamos, nos caemos, nos levantamos, lloramos y hasta nos comportamos como nenes y luego cuando falta solo un poco para llegar a tener lo que tanto queremos nos acobardamos y volvemos? ¿qué nos pasa que la furia o tal vez la bronca de que "falte un poco más" nos puede e intenta arrebatarnos todo en un abrir y cerrar de ojos? ¿qué pasó segundos después con eso que ya perdimos? ¿a quién le reclamamos lo que ya se fué? ¿hay un culpable? NO, los culpables somos nosotros. Tal vez lo que vale la pena es jugarse por lo que queremos y no escuchar esa voz que nos dice "¡no podrás!", una vez más, aunque debamos volver, aunque esa voz nos anteponga veinte kilómetros más cuando creemos que ya llegamos a la meta, aunque nos engañen o nos engañemos nosotros mismos, todos sabemos que PODEMOS, sólo hay que intentarlo.
 Rocío-